¿En qué estaban pensando? Los 5 edificios más delirantes del mundo

  1. Sede del Consejo Nacional de Desarrollo Pesquero, Hyderabad, (India) 

Si tuvieras que diseñar un edificio para el Ministerio de Sanidad, ¿cómo sería? Pues como una jeringuilla. ¿Y para una empresa cárnica? Como una vaca. Algo así pensaron en 2012 los responsables del organismo indio que coordina las agencias de pesca del país cuando les tocó encargar su sede. "Queremos un pez", debieron decirle al arquitecto. "Pero un poco un autobús también".

 

  1. Edificio elefante, Bangkok, (Tailandia) Otro ejemplo de arquitectura animalista.

Suponemos que cuando un arquitecto se empeña en levantar un elefante con bloques de Lego, el resultado es este: un mastodonte de 102 metros de alto, que desafía las leyes de la naturaleza, a base de suites de lujo y zonas de recreo con piscina y jardines. Contra todo pronóstico, los vecinos de Bangkok -que creen que este tipo de mamífero es sinónimo de buena suerte-, lo consideran una bendición.

 

  1. Edificio Longaberger, Newark (Estados Unidos)

En realidad es imposible estar en contra de una empresa que fabrica cestas y decide instalarse en una. Lo único malo si trabajas dentro es que seguramente tengas ganas de salir a fumar constantemente para poder ver desde fuera la cesta gigante donde trabajas, lo cual va en contra de la salud. Y de la productividad. No sabemos si por eso pero Longaberger cerró sus puertas este año.

 

  1. Hotel Trump Las Vegas, Nevada (Estados Unidos)

El actual presidente de Estados Unidos será recordado por muchas cosas, pero sobre todo por haber jalonado el mundo de cosas de oro, desde el interior de sus casas a su propio pelo, pasando por el pelo de su ex, Ivana. Trump se mueve en unas coordinadas estéticas muy precisas, que oscilan entre dos polos: el barroco francés del siglo XVII y su revival, versión fachada acristalada, de algún momento de los años ochenta. La torre Trump de Las Vegas, que parece de oro, pero falso, es un genial ejemplo de lo último.

 

  1. Hotel Ryugyong, Pyongyang, (Corea del Norte)

Mide 330 metros, tiene 105 pisos, llevan construyéndolo desde 1987 y se parece a dos emojis a la vez: la gráfica que sube y la que baja. Todo es épico en este épico ejercicio de retrofuturismo, o como quiera que se llame el estilo de este enorme cacharro que nació con la voluntad de ser el edificio más alto del mundo. El caso es que alto es un rato, pero todavía no lo han logrado terminar.

 

Fuente: El país

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